Luego de que se decidiera aplicar incrementos parciales en el costo, se conocieron los nuevos valores de las tasas que se verán reflejadas en los montos de las bocas de expendio
El Gobierno nacional oficializó los incrementos que serán aplicados en los impuestos a los combustibles durante el tercer trimestre del 2025. De esta manera, está previsto que los mismos impacten en los valores de la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
La medida fue confirmada esta madrugada por medio de la publicación del Decreto 617/2025 en el Boletín Oficial. Con la autorización del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Economía, Luis Caputo, se estableció que las tarifas entrarán en vigencia a partir del 1 de septiembre.
De acuerdo con el documento oficial, los aumentos imponibles deberán perfeccionarse entre el 1° y el 30 de septiembre. En línea con esto, se determinó que el impuesto sobre los combustibles líquidos aplicados a la nafta sin plomo y la nafta virgen sea de $10.523.
En el caso de los valores que afectarán al gasoil, se anunció que serán $8.577 correspondientes al incremento por monto fijo actualizado y que se sumarán otros $4.644 de la suba por monto fijo actualizado del gravamen-tratamiento diferencial.
Los incrementos impactarán en todos los tipos de combustibles líquidos
Por último, se dispuso que el impuesto al dióxido de carbono sea actualizado a $0.645 por sobre la nafta sin plomo y virgen. Respecto a los costos que se aplicarán al gasoil, este será de $0.978. Al igual que en el período anterior, la normativa dispuso que los aumentos sean incluidos de manera parcial.
El anuncio de los nuevos aumentos se dio en el marco de aplicación de la Ley 23.966, que establece que la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil deben ajustarse trimestralmente según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el INDEC.
El sistema creado por el Decreto 501/2018 determinó que las actualizaciones previstas para los meses de enero, abril, julio y octubre de cada año, con efecto para los hechos imponibles que se perfeccionen a partir del primer día del segundo mes posterior a la actualización.
Sin embargo, sucesivos decretos postergaron la entrada en vigor de los incrementos resultantes de estas actualizaciones, lo que derivó en que se fijaran cronogramas de diferimiento específicos para cada periodo e impuesto.
De esta forma, el último tramo de estas postergaciones, ampliado y prorrogado mediante diferentes decretos, establece que los efectos remanentes de los aumentos se aplicarán a partir del 1° de septiembre de 2025.
El Decreto 770/2024 incluyó una disposición adicional que prorroga los efectos de los aumentos derivados de las actualizaciones correspondientes al segundo, tercer y cuarto trimestre de 2024 y primer trimestre de 2025, que también comenzará a regir desde el 1° de septiembre.
A partir de esa fecha, comenzarán a sumarse los incrementos derivados de la actualización del segundo trimestre de 2025. En consecuencia, una vez aplicados todos estos incrementos, se eliminará el Decreto 466/24, sin afectar los hechos imponibles perfeccionados hasta el 31 de agosto.
Finalmente, las autoridades recordaron que la decisión de diferir parcialmente los incrementos futuros de impuestos fue pensada con el objetivo de estimular el crecimiento económico y mantener un sendero fiscal sustentable para el país.
YPF ya no informará sobre aumentos mensuales
Después de que YPF implementara un sistema de “micropricing” en una parte de su red de estaciones de servicio, que permitía ajustar el valor de los combustibles de manera dinámica según demanda, competencia y tránsito vehicular, la compañía decidió que ya no informará sobre los aumentos mensuales a aplicar.
La medida se tomó como resultado del plan de carga nocturna, que aumentó la variación de los precios a través del uso de la IA (REUTERS)
El cambio en la comunicación de la empresa se debió a que el nuevo mecanismo prevé que los precios varíen en cada punto de venta y elimina la referencia única para todo el país. Según reportaron fuentes oficiales a Infobae, este modelo ya fue probado en las localidades de Haedo, Avellaneda y Tapiales, en la provincia de Buenos Aires.
De esta manera, los voceros explicaron que buscan “mayor eficiencia comercial, fidelizar a los clientes donde hay fuerte competencia y optimizar márgenes en zonas de alta demanda”. En estaciones donde comenzó la prueba registraron reducciones de entre 0,3% y 0,5% en el precio del litro durante la primera aplicación, de acuerdo con cifras publicadas por el sitio Surtidores.
La petrolera estatal monitorea actualmente170 corredores en todo el paísmediante su Real Time Intelligence Center (RTIC), que opera sobre 1.600 estaciones y utiliza inteligencia artificial para analizar ventas y comportamiento de los usuarios. Con esta tecnología, los valores pueden modificarse en cualquier momento, tanto con subas como con bajas, en función de la competencia cercana y el movimiento de vehículos.
Según los datos aportados por la petrolera, el volumen de ventas nocturnas creció un 28% respecto al promedio de los tres meses anteriores en los corredores urbanos y puntos con mayor flujo vehicular. Además,dos de cada diez litros vendidos durante la madrugada ya se pagan mediante la app, duplicando el uso digital notificado el mes previo.
Los usuarios chaqueños deberán prepararse para una nueva suba en el costo de la energía. El propio presidente de SECHEEP, Hilario Bistoletti, confirmó en declaraciones radiales que los incrementos autorizados por el Gobierno nacional comenzarán a trasladarse en las facturas de septiembre y octubre.
Según explicó, la actualización en el Precio Estabilizado de la Energía (PEE) y en el Precio Referencial de Potencia (POTREF) representa un 1,3 % desde julio, pero con un impacto acumulado anual que rondará entre el 8 % y el 9 %.
Aunque Bistoletti intentó relativizar el aumento al señalar que el impacto será “de alrededor del 1,7 % en la factura total”, lo cierto es que los consumidores verán reflejada la suba en un contexto de fuerte recesión, caída de salarios y encarecimiento de los servicios básicos.
En otras palabras, lo que se presenta como un ajuste “leve”, se traduce en un nuevo golpe al bolsillo de los chaqueños, que ya padecen la presión impositiva y tarifaria en medio de una crisis económica que no da respiro.
En la vida doméstica, algunos dispositivos incrementan el gasto energético mensual y alteran el presupuesto familiar de manera significativa
El aire acondicionado antiguo representa uno de los mayores focos de consumo eléctrico en hogares de Argentina. Un equipo antiguo puede llegar a gastar hasta cuatro veces más electricidad que un lavarropas nuevo de bajo consumo. Así lo indican los datos de organismos técnicos que advierten sobre el impacto de la eficiencia energética y la antigüedad de los electrodomésticos en la factura mensual.
Los equipos de aire acondicionado fabricados hace más de 15 años requieren entre 1,5 y 2,5 kWh por cada hora de uso, mientras que un lavarropas eficiente necesita apenas entre 0,4 y 0,6 kWh por ciclo completo, incluso utilizando agua caliente. Estos valores muestran una diferencia significativa: en tan sólo unas horas de funcionamiento del aire acondicionado, el consumo eléctrico iguala al generado por varios lavados durante toda una semana.
La causa de esta disparidad energética está principalmente relacionada con la tecnología empleada. Los aires acondicionados antiguos no poseen función inverter, lo que significa que motores y compresores trabajan siempre a máxima potencia, desperdiciando energía y elevando notablemente el costo del servicio. Los artefactos modernos, en cambio, pueden regular la potencia de acuerdo a la temperatura del ambiente, lo que optimiza el uso del recurso eléctrico.
Esta diferencia se vuelve todavía más notoria en el balance anual del consumo domiciliario. Mantener un aire acondicionado de tecnología antigua significa sumar más de 300 kWh por año sobre el consumo habitual, una cifra que representa un fuerte impacto económico en el presupuesto de cada familia. Diversos sectores técnicos remarcan que la eficiencia energética y la actualización de los dispositivos son factores decisivos en la gestión de la economía del hogar.
La presencia de aparatos que superan la década en funcionamiento se explica, en parte, por la resistencia al recambio tecnológico. Muchas familias mantienen aún sus equipos iniciales debido tanto a la durabilidad original como a obstáculos económicos para invertir en nuevos modelos de mejor rendimiento. El alto costo de adquisición de un artefacto eficiente genera que, en numerosas ocasiones, se priorice la reparación de los viejos en lugar de su reemplazo.
El lavarropas eficiente, incluso utilizando agua caliente, mantiene un consumo bajo por ciclo y evita sorpresas en la factura eléctrica mensual (Créditos Imagen Ilustrativa Infobae)
Frente a este escenario, la diferencia de impacto entre artefactos eficientes y obsoletos se convierte en un tema central. Un aire acondicionado eficiente clase A+++ reduce el gasto energético hasta en un 40 % respecto de los modelos tradicionales. Incorporar estos equipos significa, a mediano plazo, una disminución sustantiva en la factura mensual y la posibilidad de administrar mejor los recursos energéticos en un contexto nacional de mayor demanda durante los meses de altas temperaturas.
El mantenimiento adecuado es otra herramienta fundamental para optimizar el uso de la energía. Limpiar los filtros periódicamente y revisar el nivel de gas refrigerante del aire acondicionado mejora el rendimiento y disminuye la exigencia sobre el motor. Cuando los sistemas funcionan en condiciones óptimas, enfrían con mayor rapidez y gastan menos energía, extendiendo también la vida útil del aparato y reduciendo posibles averías.
Regular el uso del aire acondicionado en el hogar afecta directamente la cantidad final de energía que se consume. Programar temperaturas entre 24 y 26 °C (75,2 y 78,8 ℉) es uno de los consejos más frecuentes entre los especialistas, ya que evitar exigir el máximo rendimiento del equipo limita el derroche y beneficia el balance global de consumo. En días de temperaturas moderadas, recurrir a ventilación natural mediante la apertura de ventanas, el uso de cortinas o la utilización de ventiladores de techo puede colaborar notablemente a contener el gasto.
Otra cuestión central radica en la seguridad eléctrica. Una instalación adecuada, la conexión directa de los equipos y la incorporación de térmicas que corten el suministro ante una eventual sobrecarga previenen accidentes eléctricos y evitan riesgos de incendio, sobre todo en viviendas donde varios electrodomésticos de alta demanda funcionan al mismo tiempo.
El caso del lavarropas revela cómo la modernización de los artefactos domésticos permite desacoplar la frecuencia de uso del alto gasto. Los modelos clase A, incluso utilizando agua caliente, mantienen un consumo bajo por ciclo. Así, mientras el aire acondicionado antiguo suma su consumo hora tras hora, el lavarropas eficiente completa su tarea en intervalos acotados, lo que limita el impacto sobre la factura general.
Esta comparación ilustra el motivo por el cual el aire acondicionado se convierte en el artefacto más costoso de operar en muchos hogares. En pocas horas de uso diario, un equipo antiguo consume lo mismo que varios lavarropas nuevos en muchos lavados. Este dato impulsa a repensar el uso de dispositivos y a orientar los hábitos de consumo hacia una mayor eficiencia y sostenibilidad en el tiempo.
El aire acondicionado fabricado hace más de 15 años puede incrementar de manera considerable el consumo de energía en el hogar (Canva)
El empleo constante del aire acondicionado en las noches, especialmente durante olas de calor, puede llevar al consumo diario a superar los 10 kWh en regiones de clima extremo. Operar el equipo toda la noche no sólo aumenta el gasto, sino que también incide sobre la durabilidad y la integridad técnica del aparato, generando un mayor riesgo de fallas.
Frente a este panorama, las recomendaciones técnicas ponen el foco en prácticas concretas que permiten reducir el consumo sin resignar confort. Establecer horarios limitados de uso, emplear programas temporizados y fortalecer el aislamiento térmico del hogar mediante cortinas gruesas o persianas constituyen estrategias simples que disminuyen la necesidad de recurrir a la refrigeración eléctrica en todo momento.
El consumo doméstico de aire acondicionado genera preguntas sobre la cantidad de equipos antiguos aún en uso dentro del país. A pesar de la incorporación progresiva de nuevas tecnologías, la presencia de unidades que superan ampliamente los 10 o 15 años es común, especialmente en zonas donde el recambio no está acompañado por incentivos económicos para la renovación del parque de artefactos ni políticas públicas activas de reciclaje de los equipos fuera de uso.
En áreas urbanas de clima cálido, el uso intensivo de estos aparatos persiste y contribuye a situaciones de picos de demanda eléctrica que ponen a prueba la capacidad de las redes de distribución. Por cuestiones presupuestarias u operativas, muchas familias priorizan mantener y reparar los artefactos existentes antes que acceder a líneas de financiación o programas de actualización tecnológica.
La necesidad de fortalecer la eficiencia energética, tanto por el impacto económico particular como por la sostenibilidad nacional del sistema eléctrico, se ubica en el centro de las discusiones técnicas. Mejorar el consumo en el hogar requiere informar sobre la composición de la factura, la periodicidad del uso de los artefactos y el peso específico de cada equipo en el balance mensual.
La modernización de estos equipos y la adopción de hábitos de uso racional permiten reducir la presión sobre la red eléctrica en épocas de alta demanda. Las cifras del consumo eléctrico muestran que el aire acondicionado antiguo resulta el componente de mayor peso, sobre todo cuando opera muchas horas seguidas sin los ajustes técnicos recomendados.
A nivel ambiental, la falta de recambio de los aparatos plantea un desafío adicional: la ausencia de mecanismos de reciclaje adecuados para los equipos en desuso impide cerrar el ciclo de vida del producto de modo sustentable, lo que requiere políticas públicas orientadas al tratamiento de residuos especiales y al incentivo para actualizar la tecnología del hogar.
Los datos técnicos y las recomendaciones sobre el uso eficiente demuestran que el factor esencial en la economía doméstica es la modernización combinada con el control de los hábitos de uso. Las diferencias de consumo entre electrodomésticos antiguos y modernos resultan tan marcadas que la sustitución y el mantenimiento óptimo de los equipos aparecen como medidas fundamentales para alcanzar un uso energético más responsable.
Este jueves comenzó a operar un sistema que permite adquirir productos tecnológicos fabricada en Tierra del Fuego con envío puerta a puerta en todo el país
El sistema de compra directa de celulares y televisores fabricados en Tierra del Fuego ya está en marcha y permite a los usuarios adquirir productos tecnológicos con envío a domicilio en todo el país. La modalidad comenzó a operar el 28 de agosto de 2025 y está disponible a través de las plataformas de Mirgor y Newsan, dos de las principales compañías instaladas en esa región. La novedad es que los equipos se comercializan sin intermediarios, bajo un régimen fiscal especial que reduce de manera significativa la carga impositiva.
El proceso para comprar es completamente digital. Los interesados deben registrarse en los portales oficiales de las empresas, completar un formulario con sus datos y validar la identidad. Luego pueden recorrer el catálogo, seleccionar el modelo deseado y elegir la forma de pago. Una vez realizada la operación, el producto se envía directamente desde las plantas fueguinas hasta el domicilio del comprador. El plazo de entrega estimado varía entre cinco y diez días hábiles, según la disponibilidad logística y la ubicación de destino.
El régimen prevé límites para evitar abusos. Cada persona puede adquirir hasta tres unidades por tipo de producto al año y el tope por operación es de USD 3.000. La garantía corre por los mismos canales que en el comercio minorista y se gestiona con los servicios técnicos oficiales de cada marca. El sistema, que comenzó con celulares y televisores, se ampliará en los próximos meses a otros dispositivos electrónicos que se producen en el polo fueguino.
Los usuarios pueden adquirir productos de forma online desde cualquier punto del país (Imagen Ilustrativa Infobae)
En cuanto a los precios, el beneficio fiscal se refleja con claridad en los primeros modelos publicados. Los valores difundidos hasta el momento son los siguientes:
Celulares
Samsung Galaxy S25 Ultra 512 GB (Titanium Gray): USD 1.559 más USD 35 de envío. Total: USD 1.594. Si se compra este mismo teléfono en el exterior, en la web de Amazon, cuesta entre USD 1.000 y USD 1.100, pero en este caso, se ofrecen 12 cuotas sin interés en la cadena y hasta 18 con un banco específico. En Mercado Libre, sin embargo, hay algunos vendedores que lo ofrecen a $1.800.000.
Samsung Galaxy S25 256 GB (Icyblue): USD 984 más USD 35 de envío. Total: USD 1.019. En una reconocida cadena de retail el mismo teléfono sale 36% más, aunque ofrecen 3 cuotas sin interés en este caso. En Mercado Libre también cuestan más
Otros modelos figuran en catálogo, que se puede consultar en couriertdf.com.
Televisores
Samsung Smart TV 85″ QLED 4K Q70A: USD 2.385 más USD 96 de envío. Total: USD 2.481. En Mercado Libre se puede conseguir por $4 millones o más el mismo modelo.
Se esperan nuevos tamaños y gamas, aunque aún no se informaron valores de referencia.
El atractivo principal de esta modalidad es que, al no aplicarse IVA ni tributos adicionales, los productos llegan al consumidor con una reducción estimada de entre 20% y 30% respecto a los precios de venta tradicionales. Ese ahorro se complementa con la facilidad de la compra online y el envío a domicilio, que elimina la necesidad de intermediarios y canales físicos de distribución.
La medida busca también darle impulso al polo industrial fueguino en un contexto de caída del consumo interno y de presión sobre los costos de producción. El Gobierno considera que la venta directa permitirá sostener niveles de actividad y empleo en la isla, al mismo tiempo que acerca precios más competitivos al resto del país. Para las empresas, representa una oportunidad de ampliar la llegada de sus productos mediante canales digitales, en línea con las tendencias de comercio electrónico que se consolidaron en los últimos años.
El nuevo esquema se apoya en la Ley 19.640 de Promoción Industrial de Tierra del Fuego, que otorga beneficios fiscales a la producción radicada en la provincia. Con la reglamentación del Decreto 535/2025, las ventas realizadas bajo este sistema son consideradas operaciones de consumo interno y no importaciones. Esa definición elimina el cobro de IVA y de percepciones de Ganancias, lo que se traduce en precios más bajos frente a los del canal minorista tradicional. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) es la encargada de validar cada compra, emitiendo un código que habilita el despacho puerta a puerta mediante courier.